lunes, 8 de diciembre de 2008

Citas célebres de Félix

"EL HOMBRE Y LA TIERRA"



"Yo creo que el alma, el espíritu de todos los seres humanos,
forma un tejido poderoso que envuelve todo el planeta,
y que alguna manera es el que pervive.


Yo creo que quien aporta más a esa alma colectiva, a ese acerbo colectivo,

a ese ser vivo palpitante y palpable que es el ente de la cultura viviente universal,

de alguna manera pervive, y de alguna manera

obtiene un billete para la eternidad”.



"El hombre es síntesis del Universo,
el planeta es síntesis del Universo,
entre el hombre y la Tierra
hay el abrazo profundo,
el cordón umbilical irrompible,
que puede haber entre el niño y la madre,
cuando el niño está en el claustro materno.

Si el cordón se rompe,
el niño muere,
y la propia madre está en peligro"




"El día que el hombre mal informado,

acabe con la vida externa a sus epitelios,

acabará consigo mismo".


Fuente: 25 ANIVERSARIO MUERTE FELIX RODRIGUEZ DE LA FUENTE. RTVE.

Autor: David Oya

Recopilación de Citas: David Oya






"LA CONCIENCIA PLANETARIA DE FÉLIX"


"Cuando un esquimal mata a una foca antes de introducirla en el campamento, una mujer vierte agua dulce en su boca “porque la hermana foca vive en el agua salada y pasa mucha sed”. Mediante este desagravio, el esquimal pide al Padre de todas las focas que perdone al cazador por haberle robado una de sus hijas"

A Félix le impresionaban profundamente los actos de desagravio que practicaba el grueso de los hombres primitivos y la de aquellos humanos que vivieron en el planeta hasta hace unas pocas décadas- los aborígenes, los indios del Amazonas, los pieles roja... que viven igual que hace 10.000 años.

“La cultura de los cazadores superiores fue barrida por una poderosa ola, al parecer procedente de Oriente, cuya característica era la modificación de la naturaleza en provecho del hombre".


Esta corriente cultural empezaría por arrastrar al animal prehistórico de sus costumbres ancestrales, transformarlo, de salvaje e inaccesible en dócil y doméstico (y acabando por imponer) el látigo y la cadena. La cadena y el látigo le sometieron al mismo nivel que el ganado que trabajaba la tierra. Y nace la guerra en las ciudades-estado como Sumeria, luego Caldea, allí donde se habían inventado los graneros y los ejércitos. En plena orgía de domesticación el hombre domesticó al propio hombre.

Un profundo abismo separó lo salvaje de lo doméstico: lo libre de lo que tenía dueño. El hombre rompió el cordón umbilical que le unía a la madre Naturaleza.

“La apasionante actividad de observar la naturaleza” que es lo mismo que “auscultar los latidos del corazón de la tierra. En la tierra, en la conducta de los animales se encierran profundos misterios”.

“¿Qué reacción espiritual puede existir entre los viajeros recién llegados de Alemania y el elefante africano? Se me ocurre pensar que para el habitante de las grandes urbes de Europa y América, sobre todo con una existencia programada, planeada y organizada, esta contemplación del más grande, libre e individualista de los animales terrestres es como una liberación, un bálsamo de ancestrales añoranzas que le ayudará a soportar su esclavitud cuando regrese al despacho, al negocio o a la fábrica”

“Lo que ha fabricado el hombre es lo que Manitú (gran espíritu para los Pieles Rojas) no quiso que existiera”.


“Creo en la vida en otros planetas, por supuesto y posiblemente con civilizaciones más avanzadas que la nuestra”

“El turismo cada vez se interesa menos por las costas deterioradas donde se hacina el barato veraneante del suburbio europeo”.

“El mundo es espantoso para el ciudadano medio que vive en colmenas, urbes monótonas y horrísonas, calles sucias recibiendo cultura como píldoras y mensajes que no se ha demostrado que sean perfectos. Nuestra era se recordará en un futuro feliz, si es que se llega, con verdadero terror. El hombre tiene necesidad de libertad, del campo, del cielo, de tiempo para no hacer cosas... y aprender e imaginar. Hoy no lo puede hacer”.


La naturaleza integral, viva, permanece tenaz en nuestra castrada y reprimida añoranza. Miles y miles de años de convivencia en nuestra especie con la Naturaleza no podían marchitarse. Nuestros genes seguían esperando nuestra respuesta.


Félix estaba tan admirado de la vida misma que era motivo de culto, casi una religión

“La energía más sagrada, más inviolable que se mueve sobre la corteza de este planeta es la vida. Y la luz de nuestro planeta es la luz de la vida”.

“Roca redonda, inmensa con corazón de hierro y basalto, una roca con piel de agua y de nubes, una roca con voz de trinos de pájaros y rumor de brisa”.

“Entre los animales y el hombre puede haber una distancia abismal” pero resulta indudable que existe una similitud profunda. “Todos los sentimientos del hombre están esbozados en los animales (...) Todos los matices de nuestro comportamiento estaban ya esbozados en el mundo de las criaturas que llamamos inferiores”.

Félix veía en la Naturaleza una unidad nacida de una dinámica en perpetuo movimiento, en constante esfuerzo de expresión, buscando el equilibrio y para él todo eso y mucho más era pura poesía

“No veo al lobo caricaturizado de la fábula o al halcón envilecido en el parque zoológico, sino como criatura que, a través de la aventura de la vida, comparte con el hombre el destino de la tierra. Una criatura cercana y emparentada con nosotros mismos, victoriosa en una larga y fascinante historia evolutiva (...) Una criatura palpitante, gloriosa como el halcón que cae de las nubes”.

“El hombre es lo mejor y lo peor de la naturaleza”

“El hombre es el único animal realmente especializado en la fabricación y utilización de armas, el único que mata más de lo que necesita comer, el único que ha transformado la matanza en un deporte, el único que experimenta un auténtico y congénito placer en derramar la sangre de los seres vivos”


La misión de Félix le hizo denunciar lo que de nocivo puede acarrearle no sólo a la naturaleza, sino al propio ser humano, el hecho de que nos hayamos separado de la naturaleza. Morimos por sobredosis de artificialidad: él parte de esa base. Puesto que en realidad, y aunque lo ignoremos, formamos una urdimbre con la tierra.


Fuente: "LA CONCIENCIA PLANETARIA DE FELIX RODRIGUEZ DE LA FUENTE"

Autor: Miguel Pou, máximo biógrafo de Félix Rodríguez de la Fuente

Recopilación de Citas: Valeria Villalba Gonzalo

Colaboración: El Proyecto Félix
http://es.geocities.com/proyectofelix